En 2019 di mi primer workshop oficial: Camino del Movimiento en la ciudad de Chillán.
Fue el inicio de una aventura educativa que con el paso de los años se ha expandido por distintas ciudades y países, pero que comenzó aquí, en un espacio donde compartimos lo esencial: locomociones, manipulación de objetos y la cultura del movimiento.
Ese primer taller marcó un antes y un después en mi camino como educador de movimiento. Lo que nació en 2019 como un experimento cargado de energía y curiosidad, hoy se ha transformado en una metodología que sigue creciendo y conectando a más personas con el juego, la exploración y el aprendizaje a través del cuerpo.
El Camino del Movimiento no fue solo un nombre: fue y sigue siendo un viaje que comenzó hace ya varios años, y que sigue trazando huellas hasta hoy.
